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$ Como ya os conté el otro día, voy a intentar apuntar las anécdotas que vaya pillando por la red mientras navego para plasmároslas aquí y así poder hacer un paréntesis de diversión en vuestros ratos de ocupación. Porque digo yo, mientras los win2's users se relajan durante su trabajo (como dice nuestro querido tito Bill) en los momentos de cuelgues del sistema, los usuarios de linux/*BSD/Solaris/Unix/Mac tendremos que buscarnos otros métodos de relajación alternativos. ¿Qué mejor que reírnos un poquito con estas anécdotas? ;)

· 'Una mañana salimos de marcha con las mulas y los morteros al subir a Santa Orosia. A mí me tocó llevar una de las mulas, incluso recuerdo el nombre "Zaborda". El caso es que ya en el camino de descenso, por aquellos caminitos tan estrechos y empinados, la mula dio un traspiés y se abalanzó sobre mi espalda. Sentí como el peso del animal me desplazaba hacia el precipicio y, aún no se cómo, conseguí detenerme y permitir que ese pedazo de mula usara mi espalda para evitar el barranco. Pues bien, esa no es la anécdota, sino que lo curioso es que, a partir de ese instante me fue imposible pasarle la mula a otro compañero. Nos turnábamos para poder descansar, pero ese bicho, en el momento en que yo dejaba las riendas, me seguía, y si me ponía a correr, ella corría tras de mí. ¡¡Para una vez que ligo!!'

· 'Durante un cambio de guardia, en el instante en que la guardia entrante es inspeccionada por el oficial de guardia, este quiso realizar una revista del armamento de forma exhaustiva, así que ordenó montar las armas sin cargador para poder comprobar el interior. Todos los que hemos realizado la mili, o los que estén familiarizados con las armas saben que al hacer esto queda un hueco por donde cabe el dedo (ventana de expulsión) y donde se acumula bastante porquería. El caso es que aquel oficial empezó a meter el dedo por los agujeritos de los fusiles comprobando la suciedad, hasta que llegó uno que, ¡¡¡zass!!! soltó el percutor con el dedo del oficial dentro. ¡¡¡Qué dolor!!! Al día siguiente el oficial lucía el dedo dentro de un espectacular vendaje y, por supuesto, al soldado le cayeron unos cuantos días de arresto.'

· Anécdotas de la mili: Cuatro fragmentos del libro Chascarrillos militares publicados por el Diario de Navarra

2002-07-08 10:00 | trunks | 1 Comentarios | #

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Comentarios

1
De: Tunez Fecha: 2010-04-05 17:22

Pues si que son buenas y curiosas las anecdotas que cuentas en tu blog, algunas son muy divertidas y otras un poquito mas serias pero muy interesantes.



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